jueves, 9 de mayo de 2013

Jhon Macarthur nos describe lo hermosa que es la Biblia


Hace un tiempo leí una ilustración que decía lo siguiente: la Biblia es como un palacio magnifico, construido de una piedra oriental preciosa, que se divide en 66 cámaras majestuosas. Cada una de esas cámaras es diferente de sus compañeras y perfecta en su belleza individual; sin embargo, cuando se ve como un todo, forman un edificio: incomparable, esplendido, glorioso y sublime.

En el libro de Génesis entramos en un vestíbulo, el cual nos introduce de inmediato en los registros de las obras poderosas de Dios en la creación. Ese vestíbulo da acceso al Palacio de Justicia, el corredor que conduce a la galería de retratos de los libros históricos. Allí encontramos colgadas en las paredes las escenas de las batallas, las obras heroicas y los retratos de hombres valientes de Dios. Después de la galería de retratos encontramos la cámara del filosofo (el libro de Job), que atravesarla nos lleva al cuarto de música (el libro de los Salmos). Allí nos quedamos un rato, emocionados con las grandiosas armonías que jamás escucharon oídos humanos,. Y luego llegamos a la oficina (el libro de Proverbios), en el centro mismo de la cual aparece el lema: “La justicia engrandece a la nación; mas el pecado es afrenta de las naciones.” (14:34).

Al salir de la oficina pasamos al departamento de investigaciones: Eclesiastés. Desde allí proseguimos al conservatorio (el Cantar de los cantares), donde nos reciben el aroma fragante de los mejores frutos, las mejores flores y el mas dulce canto de los pájaros.  Luego llegamos al observatorio, donde los profetas, con sus potentes telescopios, esperan la Estrella Brillante de la Mañana antes del amanecer del Hijo de justicia. 

Cruzamos el atrio y llegamos a la cámara de audiencias del Rey (los Evangelios), donde encontramos cuatro retratos naturales del Rey que revelan las perfecciones de su infinita belleza. Después entramos en la sala de trabajo del Espíritu Santo (el libro de los Hechos), al cual le sigue el cuarto de correspondencia (las epístolas), donde vemos a Pablo, Pedro, Santiago, Juan y Judas ocupados en sus escritorios bajo la dirección personal del Espíritu de Verdad. Y por ultimo entramos en el salón del trono (el libro de Apocalipsis) que nos cautiva con el volumen poderoso de la Adoracion y la alabanza dirigidas al Rey entronado, que llenan la vasta sala; al mismo tiempo, las galerías y el juzgado adyacentes describen las solemnes escenas del juicio final y las maravillosas escenas de la gloria asociadas con la manifestación venidera del Rey de reyes y Señor de señores.

¡Que libro tan majestuoso, desde la creación hasta la culminación! ¡Es nuestro deber ser diligentes en nuestro estudio!

Del Libro: El Poder de La Palabra y Como Estudiarla 

1 comentario:

Jaime Salado dijo...

Buen Blog, le invito a ojear el mío: creoendios.blogspot.com