domingo, 23 de octubre de 2011

La Verdad del Halloween


Disfraces, dulces o travesuras, gatos negros, calabazas, esto es Halloween amigos, pero, ¿Qué tiene de malo esta aparentemente inofensiva celebración, pues acompáñenme a averiguarlo:
La palabra Halloween es la unión de las palabras “All Hallows Even” (la noche previa al día de todos los muertos), esta celebración tiene su origen en la fiesta de Samhain una celebración de origen Celta. Este día terminaba el año Celta. Los celtas creían que este día en especial se abría una brecha entre este mundo y el mundo de los muertos, se creía que los muertos regresaban a la vida. Se cree que el uso de trajes y máscaras se debe a la necesidad de ahuyentar a los espíritus malignos. Su propósito era adoptar la apariencia de un espíritu maligno para evitar ser dañado. Otra práctica común era la adivinación, que a menudo implicaba el consumo de alimentos y bebidas. En 1840 esta festividad llega a Estados Unidos, donde queda fuertemente arraigada. Los inmigrantes irlandeses transmitieron versiones de la tradición durante la Gran hambruna irlandesa. Fueron ellos quienes difundieron la costumbre de tallar los "Jack-o'-lantern" (calabaza hueca con una vela dentro) inspirada en la leyenda de "Jack el Tacaño". La internacionalización del Halloween se produjo a finales de los años 70 y principios de los 80 gracias al cine y a las series de televisión. Como vemos esta fiesta tiene un origen ocultista que de hecho no agrada a Dios pues él nos menciona en su palabra lo siguiente:

Deuteronomio 18.10-12:
"Que no haya en medio de ti nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego; que no haya adivinos, ni nadie que consulte a los astros, ni hechiceros, que no se halle a nadie que practique encantamientos o consulte los espíritus; que no se halle ningún adivino o quien pregunte a los muertos. Porque Yavé aborrece a los que hacen estas cosas y precisamente por esa razón los expulsa delante de ti."

Es claro que Halloween no es del agrado de Dios. Todo lo hecho en este día es tan contrario a la Palabra de Dios. ¿Cómo es posible hacer participar a los niños de una fiesta ocultista? ¿Acaso un dulce y un juego vale más que el estado espiritual de tu vida? Es pecado hacer algo que no agrade a Dios a sabiendas. Mientras vivías en ignorancia, no ofendías a Dios. Ahora ya lo sabes.

No participes en esta fiesta, no seas engañado por el diablo y no te dejes manipular por sus tretas, Dios está a la puerta y quiere entrar en tu corazón, recuerda que solo esta a una oración de distancia.


1 comentario:

Laura dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.