sábado, 21 de marzo de 2026

Homenaje al Sensei Chuck Norris

 


Sensei Chuck, aún no puedo creer la noticia de tu muerte. Hace solo unos días saliste en un video en el que demostraste que, a pesar de tus 86 años, aún tenías energía y dijiste que no estabas envejeciendo, sino que simplemente subías de nivel.

Ayer me enteré de que te habían internado en el hospital y pensé que ibas a salir de esta, como siempre lo has hecho. Lamentablemente, hoy en la mañana, al despertar, me di con la noticia de que habías cruzado el umbral.

Quizás muchos no sepan que durante los años setenta y ochenta fuiste un luchador de artes marciales, ganando muchos títulos y quedando invicto. Incluso inventaste tu propio estilo de lucha al que llamaste Chun Kuk Do.

Bruce Lee, que era tu amigo, te invitó a participar en Way of the Dragon a los 32 años; eso ayudó a tu carrera, pero tu explosión llegó recién a los 40, cuando filmaste muchas películas en las que tu reputación de chico rudo creció. Eras el epítome del chico rudo que resolvía todo con los puños y, a veces, con las armas; parecías indestructible.

Te casaste con Dianne Holechek, de quién te divorciaste en el 89, y luego con Gena O’Kelley, con quién estuviste hasta el final. En los 90 participaste en la serie Walker, Texas Ranger, donde personificaste a un Ranger de Texas que buscaba la justicia y, a punta de puños y patadas, encerraba a los chicos malos; la serie duró 9 temporadas y muchas nuevas generaciones te conocieron por ella.

Muchos no lo saben, pero escribiste tu biografía, titulada Against All Odds: My Story (Contra viento y marea: Mi historia), en el año 2004 y fundaste Kickstart Kids, una organización que enseñaba a niños y adolescentes de escuelas públicas disciplina para que se alejaran de las drogas y se enfocaran en el deporte; ese fue uno de tus mayores logros.

Sensei, estoy convencido de que lo mejor que pudiste haber hecho en tu vida fue volverte a los pies de Jesús, y no solo eso, sino que siempre fuiste muy abierto en cuanto a tu fe. Muchos te han criticado por ciertas posturas tuyas, pero nunca te quedabas callado. A mí me encantaba ese lado tuyo en el que nunca escondiste quién creías ser; siempre glorificaste el nombre del único que merece serlo.

¿Sabes? Mi padre era uno de esos tipos a los que les gustaban las películas de acción, pero de la vieja escuela. Él se decantaba más por tipos como tú, que peleaban con los puños más que con las armas. Creo que por eso le gustaban tanto como a mí las películas de Van Damme, Sasha Mitchell, el maestro Bruce Lee, entre otros grandes exponentes de las artes marciales.

Una leyenda urbana se tejió detrás de ti, condimentada con bastante humor, y creo que por eso nos hicimos a la idea de que eras “inmortal”. Pero la muerte llega inexorablemente a todos los hombres y tocó a tu puerta, pero yo creo que tú la recibiste con los brazos abiertos, pues sabías que te ibas a encontrar con tu Señor y Salvador.

Has pasado al otro lado, pero creo que dejaste un gran legado detrás del cual puedes estar orgulloso, no solo en el ámbito público, sino también por ser un gran esposo, padre y abuelo para tu familia, que llora tu partida, pero sabe que estás en un mejor lugar.

Te pido un favor con humildad: si ves a mi viejo allá en el cielo, dale un abrazo de mi parte y, si puedes, échate unos cuantos rounds con él. Al igual que tú, él era un amante de las artes marciales y, por cierto, peleaba muy bien.

Hasta pronto, Sensei Chuck. Gracias por todo y sé que nos volveremos a ver, más pronto de lo que imaginamos.

martes, 3 de febrero de 2026

Paramore PROGRESISTA

 



La campaña “No Music for Genocide”, que busca boicotear culturalmente a Israel, suma a su lista a la banda progresista @paramore, que ahora vive a años luz de la fe que un día profesaron.

La campaña, que recientemente fue apoyada por bandas como Massive Attack y Fontaines D.C., también es, en parte, un boicot a Spotify por inversiones realizadas por su CEO, Daniel Ek, en empresas de tecnología e IA militar alemanas.

“No Music for Genocide” es una iniciativa de boicot cultural lanzada en septiembre de 2025 por más de 400 artistas y sellos discográficos independientes.

El objetivo es retirar su música de las plataformas de streaming en Israel mediante un geobloqueo, como protesta contra el genocidio en Gaza, la limpieza étnica en Cisjordania, el apartheid en Israel y la represión política contra activistas pro-Palestina.

La campaña que busca presionar a la industria musical para que corte lazos con entidades israelíes, inspirada en boicots históricos como el contra el apartheid sudafricano, no tiene para nada en cuenta el genocidio de cristianos en el Medio Oriente o en África, lo cual muestra su sesgo ideológico.

lunes, 26 de enero de 2026

Megadeth: El Testamento de Dave Mustaine

 



La última nota ha sido tocada; el cisne ha cantado por última vez. No estamos ante un simple disco de Megadeth; es su disco de despedida, lo que le añade mucho sentimiento más allá de si estemos de acuerdo con el resultado o no.

Si buscan variedad, miren para otro lado; este disco trae thrash explosivo, sin muchos cambios, con muchas canciones a medio tiempo y bastante sentimiento. El Colorado ha abierto su corazón y se despide a nuestro gusto por todo lo alto.

Comenzamos con “Tipping Point”, que fue la introducción a este trabajo: thrash a la vena con solos de guitarra por doquier que te harán volar la cabeza. Este tema está a tono con algunos clásicos de la banda y es similar a los temas más pesados del disco anterior, The Sick, ¡the Dying… and the Dead!

Seguimos con “I Don't Care”, donde Dave nos quiere mentir, pues es un tema donde dice que no le importa lo que piensen o digan los demás, pero a lo largo de su carrera él ha demostrado exactamente lo contrario. Musicalmente es un tema punk que no sorprende, pues Mustaine tiene cierta debilidad por este estilo musical; el tema tiene muchos solos de guitarra, el problema son las letras que me dejan pensando: ¿era necesario? Se pueden decir muchas cosas sin necesidad de usar palabras subidas de tono.

“Hey God” es un tema a medio tiempo que, más allá de lo musical, me toca mucho porque veo a Mustaine bastante abierto acerca de su fe. El tema es básicamente Dave conversando con Dios a su manera:

“Oye, Dios. No sé por qué te importa. Siempre te quito el tiempo. Siempre me pierdo cuando llamas. A veces me siento tan inseguro mientras camino solo por estas calles. Tan solo”.

Veo mucha influencia del disco Youthanasia en esta canción.

"Let There Be Shred" es una oda al metal y a la guitarra eléctrica y debe ganar un récord Guinness por ser el tema con más solos de guitarra. Por cada frase de Dave, la guitarra responde con un solo explosivo. Teemu Mäntysaari realmente se luce en esta canción. Un punto muy alto del álbum.

“Puppet Parade” parece el hijo de “Angry Again” y “Symphony of Destruction”: un tema a medio tiempo, melódico y comercial, que se vuelve bastante pegajoso con ese coro que uno quiere cantar a todo pulmón. Aquí Dave se pone social y existencial; mencionó que este tema trata de la vida mundana: el trabajo sin salida, las relaciones muertas y esa sensación de actuar un papel todos los días.

“Another Bad Day” es uno de los puntos flojos del disco, pues es otro tema a medio tiempo, pero esta vez no funciona bien y se siente demasiado repetitivo debido a su riff circular y predecible. Parece una canción que bien podría haber estado en los discos The World Needs a Hero o Th1rt3en, donde Mustaine a veces abusaba de este tipo de estructuras planas cuando no tenía una idea melódica clara.

“Made to Kill” nos devuelve al thrash a la vena que ya estábamos extrañando; entra la batería con fuerza para luego explotar con esa guitarra asesina. Es uno de los temas más agresivos del disco, donde Teemu vuelve a brillar y Mustaine muestra su lado más agresivo en la voz. Líricamente, es el Dave más visceral, tratando sobre la naturaleza humana predeterminada a la violencia o al conflicto. TEMÓN.

“Obey the Call” es una canción algo extraña, pues comienza de nuevo a medio tiempo recordándonos a discos como Countdown to Extinction y es un tanto repetitiva; sin embargo, casi al final da un giro que no se espera, pues acelera su ritmo haciendo que suene casi thrash y eso salva la canción. Una jugada maestra.

“I Am War” es otro tema que siento como uno de los puntos bajos del disco; otro más a medio tiempo, con remembranzas, de nuevo, de Countdown to Extinction.

“The Last Note” es un tema que, más allá de estar a medio tiempo de nuevo, tiene bastantes cosas interesantes: la similitud con temas como "Thirteen", el solo de guitarra acústico o la melodía final que suena magistral. Un gran tema para cerrar por todo lo alto y la letra te puede hacer quebrar, pues Dave está en modo despedida y se nota el sentimiento que le puso:

“La guitarra se volvió pesada y es tiempo de dejarla. Me dieron oro, me dieron un nombre, pero cada trato se firmó con sangre y fuego; así que aquí está mi última voluntad, mi testamento final, mi burla. Llegué, goberné, ahora desaparezco”.

El bonus de “Ride the Lightning” suena un poco más rápido y resulta bastante similar. Es una manera de cerrar el círculo: empezó tocando con Metallica y terminó tocando un cover de Metallica.

Dave está cansado y quiere descansar, su cuerpo le está pasando factura; ahora viene la gira y luego el aparente silencio. Cuatro canciones thrash, dos canciones que te tocan el corazón, dos temas repetitivos, dos medios tiempos y un cover de Metallica. Excelente forma de cerrar la historia de Megadeth.

Se te va a extrañar, Dave, pero se entiende y respeta tu decisión… ¡AGUANTE, MEGADETH!

viernes, 9 de enero de 2026

Becerros de oro y disidencias con permiso.

 

En los años noventa, las iglesias aún tenían muchos reparos acerca de los hombres que llevaban el cabello largo, pero cuando lo hizo Marcos Witt, ¡oh, sorpresa!, nadie se atrevió a decirle nada y, de la noche a la mañana, pasó a ser algo correcto. Era el becerro de oro favorito de muchos y no lo podían tocar.

Conozco un caso curioso: un autor cristiano del que me gustan mucho sus libros y su audacia para decir lo que otros “nunca se atreverían a decir”, criticando a la iglesia por haber dejado de ser relevante y quedarse estancada, y además, buscando reivindicar el arte, lo cual me parece genial, pensé sobre él: ¿cómo podía esté personaje ser tan bien recibido a pesar de toda la crítica que hace? Fue entonces cuando me enteré de que laboraba para una editorial cristiana que le cubría las espaldas y cuya relación era una simbiosis: la editorial compra ‘frescura’ para no parecer un museo, y el autor compra ‘protección’ para que sus “ideas incendiarias” no lo quemen a él.

¿Ese autor hubiese podido tener esa influencia sin ese espaldarazo, o lo habrían criticado y censurado desde el inicio?

Seguimos en lo mismo… ¡sí!, así es el sistema de doble rasero. Luces raro o con ideas incendiarias, pero tienes a tu “institución” que te cuide las espaldas, entonces serás visto como alguien “colorido” y necesario hasta cierto punto para llegar marketeramente a los “diferentes”, pero si no tienes ese respaldo detrás, te caerán con todo incluyendo la censura. Me ha sucedido, he sido censurado de algunas iglesias por malograr la foto o por no ser un dependiente del sistema.

Es inquietante la hipocresía dentro del cristianismo que le hierve la sangre a cualquiera. Al final del día, todos sabemos que se trata de business y que las muchas “reglas” cambian según quién las esté rompiendo o quién esté detrás dando el “respaldo”.

A veces pienso: ¿cuán bueno puede ser estar en esa posición? ¿Habrá algún costo por pagar o alguna censura? Quizás el costo sea una correa invisible: puedes ladrarle al sistema para parecer antisistema, pero solo hasta donde alcance la soga de quién te pública.